viernes, 23 de febrero de 2018

Imágenes del Pasado: El caño, los caños.



Este es el nombre que utilizábamos siempre para nombrar a ese tipo de fuentes que había y sigue habiendo todavía en muchos pueblos. Y es que se distinguen de otras precisamente por los tubos, o caños, que tienen y por los que sale el agua.
En mi pueblo, como en muchos otros, el caño estaba en la plaza mayor. Y allí todos los días acudían los vecinos con sus botijos, cántaros, calderos y otros recipientes para coger el agua que se necesitaba para la casa, tanto para las personas, como para los animales domésticos que en ella hubiera. Eran pocos los que tenían un pozo en su propia casa y menos el que fuese  artesiano, de agua potable y agradable, como lo era la de casi todos.
El caño y la plaza era un atractivo más para todos, pues allí en los poyos de piedra, que rodeaban  al caño, se sentaban  a descansar, charlar y de paso comentar lo ocurrido no solamente en el pueblo, sino también en los pueblos próximos, pues todos se consideraban vecinos y amigos. Era un lugar de convivencia.
Y además al encontrarse, de ordinario, en la plaza o lugar más céntrico del pueblo, el caño o los caños eran como un lugar a destacar y junto al cual eran muchos los que se fotografiaban o deseaban fotografiarse: sentados cerca, cogiendo agua, en grupo o solos, etc. e incluso con su caballo, como vemos en una imagen.
Con el paso del tiempo los caños artesianos fueron perdiendo fuerza y atracción, debido a la escasez de agua y por ello también al abandono y la falta de limpieza por parte de los Ayuntamientos. En la actualidad, muchos caños se han sustituido por grifos por los que llega el agua corriente, lo mismo que a las casas. Pero ahí quedan las imágenes que seguramente harán recordar a muchos el pasado de los caños, de su agradable agua y de la vida y animación que proporcionaban  a todos.
He aqui algunas imágenes del caño de Joarilla y de otros pueblos de Castilla y León
Antigua imagen del caño de Joarilla con los poyos, y varias personas
Imagen  del caño de Joarilla y de la plaza mayor. Con poyos para sentarse
El caño sufrió cambios a lo largo de los años. Sin poyos pero con asientos.
Vicente sobre su caballo, junto al caño de Joarilla.
Jóvenes de Joarilla en el caño de Valdespino Vaca.
Caños, con poyos alrededor, en pueblo de Salamamca. (Expos. archivo Zamora).
Otro caño distinto al anterior. (Exposic. Archivo Zamora).
Imagen de un caño publicada por M. A. Reyero.
Caño o fuente antigua en Fuentes de Ropel y edificio antiguo para cine.
Antiguo caño o fuente de Fuentes de Ropal, hoy ya restaurada.
El caño de Arenillas de Valderaduey.
 




martes, 20 de febrero de 2018

La imagen de hoy: La Procesión.



Que se trata de un día de fiesta en el pueblo nadie lo pondrá en duda, pues estos eran días de misa y procesión, además de mesa y diversión. Desfilan en el orden establecido por el ritual religioso: La cruz parroquial en cabeza y a su lado dos monaguillos con los ciriales. Siguen unos estandartes. Detrás el sacerdote que preside el acto, seguido por la imagen de la Virgen sobre las andas.
Antiguamente hombres y niños iban delante de la comitiva y las mujeres detrás. En la actualidad ya no se hace así. Podía tratarse de cualquier pueblo de León u otra provincia, con sus casas de adobe o tapial, aunque algunas estuviesen revestidas de capacho. Y con las calles sin asfaltar, pues se nota la tierra en  el pavimento, tierra que cuando llovía se convertía en barro. Ahora todo ha cambiado, y la calle esta asfaltada, como la de cualquier ciudad. Y es que el progreso, por derecho, ha llegado o va llegando ya, a todos los lugares.  Lo digo con certeza, pues se trata de mi pueblo y de la calle mayor por la que sigue pasando, como lo hacía siempre, la procesión, el día de la fiesta.


Joarilla de las Matas. La procesión pasando por la calle Mayor.

jueves, 18 de enero de 2018

Imágenes de hoy: Familia de Silvino.

Silvino y familia vivían en la calle Mayor, no lejos de la casa de mis tíos Anastasio y Anselma. Y al lado de mi casa vivió su hijo Vicente, casado con Chelo, y tenían dos hijos Yolanda y Miguel Angel, que pronto se furon del pueblos hacia otros lugare por razones de trabajo o profesión. En estas imágemes que publico hoy reconozco a casi todos, aunque con algunos tal vez me equivoque al citar du nombre. La fotografía de abajo está publicada en el libro Joarilla de las Matas. Memoria Fotográfica de un Siglo, y los que aparecen en ella son:  Silvino, Benita, Anuncia, Niceto, Chelo, Vicente y una prima. Y los niños: Luis Mari, Luci y una prima de ellos. Y en la de arriba se ve a caso todos ellos también, aunque parece ser que esta hecha en otro momento.
En lo sucesivo iré  publicando más imágenes de las que Mari Sol me envió una vez publicado el libro citado, pues no se contaba con muchas de ellas con anterioridad.


lunes, 30 de octubre de 2017

Vendimiando en casa de Aquiles.


Antiguamente en la época de la vendimia las familias se reunían para realizar este trabajo, sobre todo cuando la cosecha no era muy grande y podían recoger la uva sin necesidad de contratar a otros trabajadores. La imágenes de hoy nis muestra a Aquiles y su familia en algunos momentos de la época de la vendimia.
Los vendimiadores llegaban a las viñas en carros de mulas o vacas y alli pasaban el día trabajando, descansando solamemnte durante las horas de la comida. El trabajo era duro y pesado, pues la postura en que se relaizana resultaba algo incónmoda. Durante el día los carros cargados con los cestos de la uva iban al pueblo, a la bodega para descargar por el zarcero uva que llevaban. La una caía en el lagar en donde posteriormente priemro se convertíría en mosto y luego en vino,.


martes, 16 de mayo de 2017

Plaza Mayor de Joarilla 2.



Amplio espacio, limpio y bien cuidado, con una pequeña fuente en mediuo.
Sobre la plaza mayor ya he escrito y publicado en este blog en otras ocasiones. Ahora quiero, de nuevo, aparte de recordar algunas cosas del pasado, sobre todo dejar constancia, con imágenes, de la situación en que se encuentra en la actualidad. Un amplio espacio, con el pavimento asfaltado, como ocurre en casi todas las demás plazas y calles del pueblo. Y con árboles que proporcionan  sombra a todos aquellos que, sentados en los bancos, quieran pasar un trato en dicho lugar.
Como he dicho anteriormente, la plaza es amplia, y responde  muy bien a su nombre de Mayor. De forma rectangular, tan sólo hay en ella un rincón que deshace el rectángulo. Son pocas las plazas en  los pueblos cercanos, incluido el mismo Sahagún, que tengan una plaza de tal magnitud. Además la de Joarilla coincide o se encuentra casi con el centro del pueblo.
Paseo y asientos en medio de árboles, que antiguamente eran acacias.
Algunas casas que dan a la plaza. No falta el contenedor de basura.
A ella se accede o desde ella se puede ir a las calles de El Cristo, Mayor, San Miguel, La Escuela. Se da el caso de que la calle Mayor que comienza en Las Eras, atraviesa la Plaza y llega hasta la plazuela del Ayuntamiento, ya cerca de los Lavaderos. Quien visita Joarilla puede atravesar el pueblo por una larga calle desde las Eras hasta el Puente.
Casi todas las casas de su entrorno son nuevas o ha sido reconstruidas.
En el centro de la plaza, antiguamente, estaba el caño, así se llamaba a la fuente con manantial de buena agua, que salía al exterior por tres abundantes chorros. Alrededor del caño unos poyos de hormigón y cemento y varias acacias invitaban, en verano principalmente,  a vecinos y forasteros a sentarse a la sombra y a refrescarse con el agua.
Con el paso de los años el manantial de la fuente disminuía y se procedía, cada cierto tiempo, a la  limpieza de la tubería y así tener un mejor servicio y una mejor conservación. Pero todo en la vida llega a su fin y el caudal del caño fue a menos hasta su desaparición. Menos mal que ocurrió en tiempos  de mayor progreso y bienestar, y se contó con la posibilidad de un nuevo pozo, con depósito al lado, desde el que el agua corriente pudo llegar a cada una de las casas del pueblo. 
Una pequeña fuente de hierro, hace las veces y nos recuerda al antiguo caño.
En la actualidad, y desde hace años ya, se cuenta agua suficiente para el servicio de las personas y los animales, y también para regar los jardines que haya en calles o plazas y pertenezcan al municipio.
Algunos de los edificios más antiguos e importantes de Joarilla estaban en la plaza: la farmacia con un pequeño soportal, ahora tapiado, la casa de la Sra. Fidela y el Sr. Eusebio con escudo en la fachada, la casa de Mijares, de ladrillo y ventanas enrejadas y enfrente la del Sr. Cayo, el veterinario, también de ladrillo y con balcones. Pero había otras casas, de tapial o adobe, como casi todo el pueblo, que también quiero recordar: las de María, la mesonera, madre de Eduardo; junto a ella la casa de Eriberto y familia; la de Antonio Lanero y Séfora, que lindaba con la de la Sra. Rosalína. Esta tenía un gran patio con gran higuera al fondo y las puertas eran grandes, pues ellas entraban y salían no sólo la famiia sino también los carros y demás maquinaria agrícola. Los hijos de la Sra. Rosalina y el Sr. Manuel eran Cesar y José María, de grato recuerdo para sus vecinos y todo el pueblo; al lado estaba la casa de Munima, no sé si este era su nombre verdadero o está en apócope o es hipocorístico. Su padre creo que se llamaba Marceliano.  A la plaza daba también la casa del Sr. David, el padre de Jesús, Chucho para todos…..
Rincón de la Sra. Fidela con la única casa de Joarilla que tiene escudo.
Edificio de la antigua farmacia de Goyo y Dña Justina, hoy casi nuevo.
A la plaza llegaba casi todos los días algún vendedor, que se instalaba allí, como los cacharreros, el del fresco, etc
El del fresco llegaba de Sahagún casi todas las mañanas en bicicleta primero y luego en moto. Con una caja o dos a lo sumo de pescado: sardinas, chicharros, sable, etc. No era mucho la variedad y más si era costosa. Los tiempos no estaban para merluzas o pescadillas ni congrios….
Algunos cacharreros venían de Jiménez de Jamúz que desde siempre fue pueblo de alfareros….y se instalaban en la plaza, junto con otros vendedores.
La plaza era el lugar en donde, por Navidad, se representaban los Reyes, en mayo se empinaba el árbol mayo, con todo un ceremonial y que estaba allí durante todo el mes.
Y en la plaza también se jugaba, los niños a los suyo: futbol, pelota, canicas, acorrer y a pillar, al escondite, etc. Y los mayores a la pita o a la chana y a otros juegos tradicionales.
Eran muchas las personas que pasaban cada día por la plaza mayor, camino  de otros lugares del pueblo o de sus tierras. Pero también muchos los que pasaban largos ratos sentados alrededor del caño descansando y conversando con otros. Pero, como ocurre en la actualidad, eran sobre todo los de avanzada edad, para los que era un lugar agradable y en el que, senados o paseando, dejaban correr o  pasar el tiempo….. 
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A continuación una fotografías antiguas de la plaza mayor que sirven para recordarmos su pasado y la vida que se desarrollaba en ella.
Procesión de Los Pastores pasando por la plaza, llena de tierra o barro.
Varios jóvenes con un burro. Al fondo algunas de las acacias de la plaza.











viernes, 24 de marzo de 2017

El Morico.



Lo llamábamos así, tal vez por el color de su pelo, totalmente negro.  Vivió muchos años, siempre al servicio de su amo, el tío Anastasio y su familia. Y es que todos acudían  a él cuando lo necesitaban, sobre todo para ir al campo, pero también en otros momentos, como cuando, sujeto al carro de varas, había que ir a Sahagún a por bebidas para el bar, o a llevarnos a Gordaliza para coger el coche hacia León.  Por supuesto que, en el verano, también trillaba, solo o acompañado de otro animal. De niños nos gustaba llevarlo al bebedero, pues dábamos un paseo montados sobre su lomo. Era dócil y obediente y a nadie causó daño alguno.
El morico reemplazaba o desempeñaba un servicio parecido a la bicicleta, coche o moto, que no eran frecuentes entonces por aquellos lares. Eran anímales y no maquinaria lo que predominaba y que más se utilizaba en todo momento. Niños y mayores gozaban del paseo sobre él.  Y es que, además, era dócil y respetuoso con todos, fuesen conocidos o desconocidos.
Nadie se quejó nunca del morico, al que consideraban uno más de la familia, de Castro y Mencía. Vivió muchos años con todos, pero como a todos también le llegó el final.
Todos lo recordamos con afecto y cariño, como recordamos al tío Anastasio y a la tía Anselma y también al primo Pepe, que es el que aparece en la imagen, y  al quiero dedicar este recuerdo. Pepe fue tal vez quien más y mejor conocía al morico, y quien más lo quería, pues se sirvió de él en muchas más ocasiones…
Así lo vemos en esta fotografía, feliz y contento, tirando de la brida del caballo, que se mostraba siempre obediente y respetuoso con todos. Este era y así era el morico, el caballo del tío Anastasio.