lunes, 14 de enero de 2013

Año Nuevo, Vida Nueva.



Este es uno de los refranes más utilizado y repetido al acercarse el fin de un año y el comienzo del siguiente. Es un deseo que se puede aplicar uno  a sí mismo, o a los demás, sean familiares, amigos o simplemente conocidos. Se cree que, con el cambio de año, las cosas van a ir a mejor y más si las personas ponemos algo de nuestra parte, en relación con las costumbres y la forma de vivir. A veces lo utilizamos después de la expresión Feliz Año o Feliz Año Nuevo que es la que más se oye en estos días.
 Que los refranes nos informan, enseñan o aconsejan sobre lo que acontece o ha acontecido ya en la vida, es una realidad. Son fruto de la experiencia y sabiduría popular. En uno de ellos se nos dice: “En tus apuros y afanes pide consejo a los refranes”.
He revisado los libros sobre refranes  de Francisco Rodríguez Marín, quien fuera director de la Biblioteca Nacional, y he recogido gran parte de los que hacen referencia al Año Nuevo. Entre ellos hay muchos y variados, una gran parte procedentes del mundo rural, aunque algunos también se citan ya en otros autores y otras fuentes. Por supuesto quienes los crearon contaban con la experiencia vivida en años anteriores, solamente así podían hacer sus previsiones para el año que se avecina.


En Joarilla, como en otros pueblos, muchas personas, sobre todo mayores, decían y dicen todavía refranes, en algunas ocasiones en su vida diaria. Porque hay refranes para todo y para todos los momentos. También con motivo del Año Nuevo, que he querido recoger aquí, para que sirva de recuerdo a todos los que se acerquen a este blog.
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1.-Unos tienen relación o aluden a fenómenos atmosféricos:

Año de nieves, año de bienes; de granizo y hielo, año de duelo.
Año de heladas, año de parvas; quita de la era el heno que el año viene bueno.
Año de nieves, nunca lo vieres.
Año que empieza helando, año de grano.
Año que entra helando, mucho pan viene anunciando.
Año de hielos, año de duelos.
Año de nieves, año de aceite.
Año de nieves, año de bienes, en la casa que los tiene.
Año de piedra, ninguno medra.
Año de piedra, nunca lo veas.
Año maligno, de nubes viene vestido.

2.- Otros refranes tienen más que ver con el campo, la agricultura y la ganadería:

Año de enjambres, año de hambre.
Año de gamones, año de hambrones.
Año de flores, año de dolores.
Año de heno, año poco lleno.
Año de endrinas, pocas hacinas, o pocas harinas.
Año de fondones, año de montones.
Año de peras, mal para las eras.
Año de peras, nunca lo veas.
Año de nueces, venga mil veces.
Año de seda, nadie lo vea.
Año de sierra, no lo traiga Dios a la sierra.
Año de trigo, ni han de correr arroyos, ni han de moler molinos.
Año malo, estrecho y largo.
Año bueno para las colmenas, las cámaras llenas.
Año de arañones, mucho trigo en los rincones.
Año de avispas, bueno para las viñas.
Año de brevas, año de eras.
Año de higos, año de amigos.
Año de miel, año de bien.
Año de piñas, año de hacinas.
Año de piñones, año de montones.
Año de varillas, año de gavillas.
Año de gamones, trigo a montones.
3.- Y algunos hacen referencia  a las costumbres y vida diaria.

Año de pares, año de pesares.
Año de palmichas, año de desdichas.
Años, redaños y desengaños, hacen al hombre.
Año tardío, vale más que vacío.
Año y vida pueblan villa.
 






miércoles, 26 de diciembre de 2012

Navidad 2012.

Ramo leonés de Navidad 2012. Familia Pérez Hidalgo.

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Felices Fiestas de Navidad a todos los que visiten este blog, sean vecinos y residentes en Joarilla o personas que, por diversos motivos, viven en otros lugares de la provincia, o de España, e incluso en otros países. Que el Año Nuevo 2013 venga cargado de buenas y agradables noticias.
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El Ramo Leonés de Navidad es una antigua tradición que se realizaba en casi todas los pueblos y comarcas de la provincia. Se cantaba y ofrecía al Niño Dios el día de Nochebuena, en Navidad, o en fechas próximas. Los textos que se cantaban tenían que ver con la festividad: el Nacimiento de Jesús y la Adoración de Pastores y Reyes.
Los ramos se vestían o adornaban de muy diversa manera, según el gusto de quienes los preparaban y ofrecían. Pero no faltaban cintas, velas, y regalos variados.
En Joarilla no consta que se ofreciese y cantase ramo alguno, ni por Navidad, ni el resto del año, dedicado a algún santo, santa o virgen. En cambio, por estas fechas, se ofrecía y cantaba La Cordera, como ocurre también en algunos pueblos cercanos.
Sin embargo en algunos pueblos de la comarca sí se ofrecían ramos, como ocurre en Gordaliza del Pino en el  mes de Julio, con motivo de la fiesta de El Carmen. También hay constancia de que lo hacen en otros pueblos de la zona.
Ojalá que algún día la tradición del Ramo llegue también a Joarilla y se celebre como ha ocurrido con la Cordera desde hace mucho tiempo. Tampoco se deben olvidar los vecinos del pendón, pues casi todos los pueblos de la provincia cuentan con él y lo sacan en desfile o procesión algnos días del año.

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viernes, 2 de noviembre de 2012

El Retablo del Juicio Final de Gordaliza del Pino.




El día uno de noviembre la Iglesia Católica celebra la festividad de Todos los Santos y el  día dos la de los Fieles Difuntos, a los que hay que recordar y por los que se debe rezar y pedir,  para que consigan el perdón y un lugar entre los demás santos.
 En Joarilla como en otros pueblos existía una Cofradía de Ánimas que organizaba algunas actividades durante el año, sobre todo en este día. Pero no tengo constancia de imágenes o cuadros dedicados a la Ánimas Benditas, como ocurre en Gordaliza del Pino. Aquí se puede ver y admirar un bello retablo pintado en un muro de la iglesia.
Se trata de un Retablo del Juicio Final, en el que, por una parte, aparecen las Ánimas Benditas camino de su salvación, "saliendo de los sepulcros con los mismos cuerpos y almas que tuvieron", y llevados por ángeles al Paraiso. En otro lugar los condenados al Infierno entre fuegos y demonios. En la parte superior el Padre Eterno con la bola del mundo en la mano, a su lado la Virgen y san Juan y rodeado también de ángeles.

Retablo Juicio Final. Gordaliza del Pino. Pintura mural.
 Difuntos salen de los sepulcros, camino de la salvación.Y los condenados van al fuego del Infierno.
El Padre Eterno rodeado de la Virgen, san Juan, ángeles y santos.

Los fieles cristianos, además de los evangelios y otros libros, eran catequizados e informados sobre las verdades eternas a través de imágenes, como estas del retablo.  
Además en Gordaliza hay un Cuadro de Ánimas, en el que se ve a la Virgen del Carmen, rodeada de ángeles, teniendo a sus pies a la Ánimas Benditas de los Difuntos, que están en medio del fuego del Purgatorio. La Virgen les ofrece su escapulario con el que conseguirán la salvación.
Lo curioso es que, según me contaron, este cuadro fue pintado por D. Fortunato, un maestro que vivió y ejerció su profesión durante muchos años en el pueblo. Tenía afición por la pintura y era respetuoso con la religión y sus tradiciones.  

Cuadro de Ánimas con la Virgen de Carmen.

Y también en la misma iglesia, podemos ver una especie de cruz, formada con calaveras, ignoro su procedencia, que adorna una de las paredes del templo.

Calaveras en una pared de la iglesia.

Estas imágenes dan fe, sirven de referencia y nos recuerdan las tradiciones y vivencias religiosas en el pasado durante en estos días, dedicados a los Santos y a los Difuntos, en muchos pueblos de Castilla y León.




viernes, 19 de octubre de 2012

La época de la vendimia.




Un buen racimo de Jerez. Vendimiando en una viña junto a las bodegas de Pobladura del Valle (Zamora)
Con la llegada del otoño,  una vez terminado el verano y recogida la cosecha de cereales,  los agricultores de  Joarilla como los de otros  pueblos, comenzaban a preparar todo aquello que se necesitaba  para la vendimia. Y es que son tierras de pan y vino llevar, y dar, pues de ellas y con ellas han vivido y siguen viviendo muchos vecinos, aunque ahora no tantos como por los años  de la década de 1950. Entonces era mucha la gente que vendimiaba sus viñas o las de los demás, y mucha la algarabía y jolgorio que se advertía por los campos y las calles del pueblo, durante y al  regresar de la faena.
Los preparativos consistían en tener  a punto los carros, o remolques para el transporte de la uva, y los canastos o cestos con los que se vendimiaba  y en los que se transportaba, o en su caso, los serones, si el fruto se llevaba a granel. También se preparaba la bodega, limpiando el lagar, el pilo,  el pozal y las cubas, cubetos, pipas, o tinos de cemento que algunos también tenían para recoger o almacenar una mayor cantidad de vino. Y es que casi todas las familias tenían su bodega, aunque solamente fuese para el consumo familiar, y para celebrar en ella comidas y meriendas dentro o fuera de la cueva. Porque son  cuevas más o menos profundas en donde la temperatura se mantiene igual casi todo el año, y es muy agradable, sobre todo cuando en el verano son muchos los calores. 
Días antes de comenzar la vendimia se iba a las viñas para probar las uvas y comprobar su madurez. Se prueban las blancas, de jerez o malvasía, y también las tintas o negras. Y es que blancas son las que primero se llevan a casa para postre. E incluso se escogen y recogen algunas para conservarlas un tiempo en el desván de la casa, colgadas sobre varales o puntas, o colocadas sobre el trigo o la cebada en la panera.
Toda la familia se implicaba en la vendimia, niños, jóvenes y mayores. Y mientras unos vendimiaban otros sacaban los cestos, o canastos, como allí se decía. Si alguien se quedaba e casa era para preparar la comida antes de llevarla a la viña, en donde se comía y hasta se merendaba. A veces se juntaban dos o tres familias y se ayudaban en la faena. Eran los que tenían menos viñas. Pero los que tenían muchas contrataban a grupos de vendimiadores, procedentes de lugares distintos, que vivían en el pueblo durante la recolección de la uva.

Vendimia en Joarilla. Canasto, carro y vendimiadores.

Grupo de vendimiadores en plena tarea.
Recipientes de plástico sustituyen en la actualidad a los antiguos canastos.

Cestos como los que se llevaban en los carros.
Durante la vendimia, de día se veía poca gente por las calles de Joarilla. Pero al atardecer los carros y tractores llegaban al pueblo cargados de gente, algunos incluso cantaban a pesar del cansancio motivado por lo duro de la faena. Pero pronto reinaba el silencio porque, terminada la cena había que descansar para volver de nuevo a la viña el día siguiente.  
Por el campo había siempre más animación, aunque solo fuese el movimiento de carros y tractores que llegan y salen de las viñas cargados de uva. Y es que unos iban a las bodegas a descargar por el zarcero en el lagar y así poder preparar el mosto que se convertiría  en vino.
Niños y mayores participaban y vivían activamente los días de la vendimia.
Aquiles y familia en el carro, camino de una viña.
Pero otros llevaban la uva  para la venta a las Eras. Allí había una báscula que la pesaba, antes de descargarla en los camiones  de las empresas o bodegas industriales que la compraban.
Y después, terminada la vendimia, se anunciaba el día en el que uno de los compradores llegaba al pueblo para el pago de la uva. Se formaban largas colas en la botica, en la escuela o en el Ayuntamiento, según fuese el lugar elegido para dicha operación.  Era el momento de conseguir la remuneración a todo el esfuerzo realizado en el cultivo y cuidado de la viña. Y es que el trigo y el vino fueron siempre, en casi toda la comarca,  la única fuente de ingresos para muchos agricultores.
Para los que llevaban la uva al lagar de la bodega les quedaba otra tarea, la de pisar la uva y obtener el mosto, meterlo en las cubas y cubetos, y hacer todo lo posible para preparar un buen vino. Y lo conseguía, pues, aunque hubiese excepciones, casi todos los de Joarilla son expertos en esta tarea. Basta con acercarse a alguna de las bodegas familiares durante el resto del año y comprobarlo degustando con placer el líquido elemento, en este caso de color rosado, pero claro, pues para ellos ha sido y será siempre “clarete”. 
Un lagar limpio a la espera de la uva.
Ahora algunos tienen prensas de otro tipo para obtener el mosto.
El mosto terminará en las cubas para convertirse en vino.



sábado, 6 de octubre de 2012

"Breve Historia de Joarilla", de Luis Miguel Bajo.




En el año 2007, al celebrarse la IX Semana Cultural que cada año organiza la Asociación Santo Tomás Apóstol, Luis Miguel Bajo impartió una conferencia que él mismo denominó 'Breve Historia de Joarilla'. Se trataba de hacer un recorrido histórico, aunque breve, por las distintas épocas. Y hacerlo también de forma pedagógica, y lo más asequible y comprensible para los asistentes. En este caso todo el pueblo, pues nadie faltó a la cita. Todos, tanto los vecinos, como muchos forasteros, estaban muy interesados en conocer algo más sobre el pasado del pueblo.
El lugar elegido para la conferencia, a falta de un amplio salón de actos, fue la iglesia, en donde hubo espacio suficiente para todos. Allí mismo pudo proyectar abundantes imágenes que facilitaron una mejor comprensión de lo que él dijo, y una mayor admiración por parte de todos.  Y es que nadie pone en duda el conocido dicho o expresión de que “una imagen vale más que mil palabras”.  Y Luis Miguel lo sabe muy bien, por su trabajo diario en la clase con los alumnos.
Luis Miguel, aunque nació en Joarilla, ha vivido casi siempre en Madrid, pues sus padres, mis primos Gerardo y Candelas, como muchos otros, tuvieron que emigrar desde muy jóvenes para trabajar en otro lugar y poder vivir dignamente. En Madrid estudió y se licencio en Geografía e Historia en la Universidad Complutense, dedicándose a la especialidad de Historia Moderna.
Como memoria de licenciatura realizó, y leyó en septiembre de 1981, el trabajo sobre “El Monasterio y la Villa de Sahagún en el Antiguo Régimen”, bajo la dirección del Profesor del Departamento D. José Cepeda Gómez.  Luis Miguel ha prestado siempre atención en sus investigaciones al siglo XVIII y al ámbito leonés,  concretamente Sahagún y su comarca, a la que se siente ligado por su procedencia. De hecho es autor también de otra pequeña publicación, en 1984, sobre “La Comarca de Sahagún”, con motivo de la presentación pública de una Asociación Cultural creada en aquel año.

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Con frecuencia, y ahora más que nunca para estar con sus padres, desde Mallorca, viaja a Joarilla y allí pasa una parte de sus vacaciones, o incluso fines de semana largos. Le gusta ver el pueblo, sus calles y plazas, y saludar a muchos de los vecinos. Y no se olvida de pasear por la alameda o acercarse a las Eras…O de subirse a lo alto de las bodegas y sentarse allí un  rato a leer, escribir, o simplemente contemplar el paisaje: el pueblo con sus calles y casas; la poza, los palomares, el prado de arriba y San Miguel de Montañán; o los manaderos, la alameda y el prado de abajo…
Sentado en lo alto de las bodegas lee o escribe, o contempla el paisaje.
Y ve paisajes de Joarilla y alrededores.
El puente entre árboles, en un día de invierno.
También se divisa el Trébano junto a la calle de El Chopo.
Arboleda junto al puente.

Y cuando estaba preparando esta Breve Historia de Joarilla iba a la iglesia con Feliciano, el sacristán, y revisaba los libros del archivo parroquial, que son los que más y mejor documentación tienen sobre el pueblo. Así, hasta que investigue más y prepare una nueva publicación, podemos conocer el pasado de Joarilla, de forma amena y entretenida, pero también con muchos datos de interés para todos.