lunes, 3 de noviembre de 2014

Alameda.-2



Siempre que voy a Joarilla, sobre todo en primavera o verano, me doy una vuelta por la alameda, lugar apropiado para ponerse a la sombra de los chopos y así refrescar de los calores existentes en dichas estaciones.  Y es que el lugar más apropiado del pueblo para ello, y más desde que el arroyo se ha convertido en río, aunque sea debido a las aguas de los canales del regadío.
Hay que añadir que, en la actualidad, el lugar está más limpio y acondicionado para pasear, hacer deporte y descansar.  
Pero, por las imágenes que tenemos y vemos, podemos decir que la alameda siempre se utilizó para eso, aunque antiguamente el deporte más practicado en dicho lugar fuese el futbol, tanto por los niños como por los mayores. Y por supuesto que fue el lugar de paseo preferido en las tardes de los domingos y días festivos, era como una distracción más pasear o ir de paseo a la alameda.
Pienso que la imágenes siguientes en las que están algunos de mis familiares están hechas en la alameda. Si no fuese así y alguien conoce bien el lugar, que lo diga para su corrección. Lo digo porque a veces también algunos se acercaban allí con su coche cuando iban a descansar, pasear o jugar.
En la alameda, a la sombra de los chopos.
También se tomaba el sol en la Alameda.
También recuerdo que durante algunos años, por las fiestas del pueblo, sobre todo las del Sacramento, se organizaban vaquillas, una especie de capea con pequeñas y bravas vacas.
La plaza se preparaba con remolques y carros de varas o de par, y sobre ellos se colocaban los espectadores. Por cierto que, a las vaquillas acudían muchas personas de de San Miguel y de Valdespino. Y es que los tres pueblos forman el Ayuntamiento y casi todos se conocen y tienen las mismas o parecidas vivencias.
Remolques formando la plaza para las vaquillas.
Algunos de Valdespino acudían también a las vaquillas.
Las fotos de las vaquillas son del año 1981. Se nota el paso de los años en niños, jóvenes y mayores, a los que muchos de los que se acerquen a este blog reconocerán. No hace falta mucha explicación para ver lo bien que está preparada la plaza y el sitio preferente de que gozan los espectadores.
También conviene destacar a los que se tiran al ruedo, como que lo hubiesen hecho muchas más veces. Se ve en ellos dominio de la vaquilla y del toreo. Y lo bien que se lo están pasando la gente. Es día de fiesta y hay que celebrarlo.  
Vaca...vaca...vaca...
eh¡ eh¡ eh¡
Todos a por la vaca...
Los espectadores llamando a la vaca...
Todos agarrando a la vaca al final de la fiesta.

Niños hace 30 años y algunos mayores, uno de ellos Miguel.
Juan Antonio y yo en el ruedo, pero cerca del burladero.
Mari Sol y sus amigas hace más de 30 años.
Suintila q.e.p.d. y mi primo Angel entre otros.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Caño.-3



Hace unos días revisando uno de mis álbumes de fotos en blanco y negro, más antiguas, me encontré con estas dos que publico hoy y que muy bien podían haberse incluido en el libro Memoria Fotográfica de un Siglo, que presentamos en Joarilla este verano. La verdad es que no me extraña que sean cada día más las que aparezcan, pues a veces las fotos están en nuestras casas en lugares diversos, y por menos de nada se encuentra uno con alguna.
No sé exactamente de qué año serán, pero, como estoy yo en una de ellas,  me da la impresión de que pueden ser de finales de la década de 1950. 
De obras en el Caño. Década de 1950.

Posando para la fotografía.
A lo largo de los años se realizaron obras en el Caño. En este caso parece ser que trata de cambiar la parte central del mismo en la que estaban fijados los tres o cuatro caños por los que salía el agua desde el central. De todas las formas espero que si alguna persona se acerca al blog y ve las fotos, me indique de qué se trata y cuándo se hizo la citada obra. Y por supuesto que me indique también los nombres de las personas que aparecen en ellas. De algunos sí que me acuerdo: Sinesio, Manolo, Quintiliano…
Y seguiremos publicando algunas imágenes más, inéditas, de las muchas que tenemos sobre Joarilla, desde que se publicó el libro, para recuerdo y disfrute de los amantes del pasado.

jueves, 18 de septiembre de 2014

In Memoriam. Miguel Mencía Rodríguez.



Ayer me comunicaron el fallecimiento de Miguel Mencía, compañero de escuela y amigo de la infancia y parte de la juventud, en nuestro pueblo, Joarilla, hasta que cada uno orientamos nuestra vida por distintos lugares y caminos. A partir de los 11 años los dos cursamos estudios en centros religiosos, yo en  el seminario de León y él, si no me equivoco, en el Colegio de los Operarios Diocesanos en Salamanca,  en Salamanca. El se ordenó sacerdote y yo abandoné el Seminario ya en los últimos años.
En la calle Mayor de Joarilla el día de su ordenación sacerdotal.
Miguel era además vecino en la calle Mayor, las  casas de su familia y de la mía se encontraban muy cerca, y además de vecino, amigo, como lo eran también, y lo siguen siendo, sus hermanos, Rafael, Dasio, y Mari Carmen. 
No recuerdo demasiadas cosas de cómo transcurrió su vida después de su ordenación sacerdotal, sobre la cual conservo la fotografía anterior. Después de tantos años transcurridos y sin apenas vernos, las cosas se han ido olvidando, pero no  los años de nuestra infancia y parte de la adolescencia, transcurridos en el pueblo, al menos durante las vacaciones. Allí íbamos y allí cumplíamos con nuestros deberes religiosos de la misa, el rosario y todo lo que nos exigía la vocación elegida. Y ayudábamos, como monaguillos especiales, al cura, en este caso D. Mere, como se puede ver en algunas fotografías.  
Acompañando a D. Mere el día de la fiesta de Los Pastores.
Procesión con la Virgen del Rosario.
Lo que más recuerdo de Miguel y de sus hermanos son los años de la escuela infantil y la vida en la casa familiar. También los juegos en la calle, en la Plaza, en la Alameda o en la Eras. A él le gustaba mucho el futbol y además jugaba bien.
Y dignos de recordar también son los muchos momentos que pasábamos juntos, más  en su casa que en la mía. Allí estaban sus padres Rafael y María teniendo siempre atenciones con nosotros, cuando en las noches del invierno jugábamos al parchís, a las cartas, o a algún otro juego.

Familia Mencía Rguez. Foto del libro de Joarilla Memoria de un Siglo.
Miguel, en principio, consiguió lo que se propuso, ser sacerdote. Después con el paso de los años optó por otro tipo de vida, muy de acuerdo con su forma de ver y sentir las cosas. Hay que alabar en todo momento su posición y actitud ante la vida,  tan distinta en la actualidad, a aquellos primeros  años de nuestra infancia y juventud. Supo adaptarse a todo y vivir del mejor modo posible. Pero en la vida se presentan otros males y problemas que contribuyen a que el paso o recorrido por la misma sea más breve. Y no nos queda más remedio que aceptarlo.
Mi más profundo  pésame a sus hijos, hermanos y demás familiares. Que tengan la seguridad de que Miguel ha dejado un buen recuerdo entre todos los que le conocíamos y sobre todo entre los que pasamos junto a él algunos años de nuestra vida, en mi caso la infancia y la juventud. 

jueves, 11 de septiembre de 2014

Romería a la Virgen del Páramo en San Miguel de Montañán.-2


Cartel que anuncia la romería.
La romería se anunció también con camisetas.
A las trece horas comienza la Santa Misa concelebrada por tres de los sacerdotes que atienden a los pueblos de la comarca. El altar se ha colocado en el ábside de la ermita en lugar elevado, y a sus lados la Virgen del Páramo y el ramo de rosquillas, que se le ofrece y que tras la venta de papeletas en días anteriores, se rifará o subastará por la tarde, al finalizar los actos. 

Altar preparado para la celebración de la misa.
La Virgen del Páramo presidiendo el altar.
El ramo de roscas y la cruz también en el altar.
Los asistentes a la misa en torno a la ermita y el altar.
Protegiéndose del calor con gorras, sombreros y paraguas.
Ni que decir tiene que, durante la misa, se respira silencio, respeto y devoción a la Señora que preside el acto, y también a los sacerdotes que lo concelebran, uno de los cuales en la homilía saluda a los presentes, peregrinos o romeros, al tiempo que les recuerda la importancia de esta celebración ancestral en honor a su Virgen del Páramo, que acoge y protege a todos y quiere y desea que vivan en paz, salud y bienestar consigo mismos y con los demás. No otra cosa significa la celebración de estas tradiciones religiosas que reúnen a familiares y amigos, y que son un signo evidente de convivencia, paz y respeto entre todos.
El sacerdote celebrante se dirige a los peregrinos.
Momento de la Comunión.
Personas mayores sentadas en la primera fila cerca del altar.
Feliciano y Trini no se perdieron la romería.
Grupo de cantoras que actuaron durante la misa.
Al finalizar la misa, todos unidos, cantan al Salve a la Virgen, un acto más cargado de emociones espirituales y recuerdos del pasado. La mañana termina con bailes regionales a cargo  del Grupo Casado del Alisal de Villada que agradan a todos los presentes.
Estandarte del Grupo de danzas.
La hora de la comida es un momento especial en todas la romerías, momento de reunión de familiares y amigos en torno a una mesa y a la sombra de un árbol, si ello es posible, o junto a su tractor o coche, para degustar la paella, como en esta ocasión, u otro tipo de comida que llevan los asistentes. Los alrededores de la ermita y el pequeño valle que hay cerca de ella se llenan de gente en torno a las mesas de campo.
Preparados para la comida.
Mesas y sillas colocads en la explanada.
Muchos comieron en la pradera cercana a la ermita.
También se encuentran, junto a los numerosos coches, algunos tractores con sus  remolques engalanados, participantes en una convocatoria hecha para la romería por la organización. Hemos visto dos uno de Villeza y otro de Joarilla de las Matas, este último adornado y preparado por la familia Mencía Rodríguez al que Jovita, hija de Enma y nieta de Suintila, me ha enseñado e informado sobre  cómo lo habían preparado. Dejo constancia de ello a través de estas fotografías. Y que lo sigan haciendo durante muchos años más.
Carroza de Joarilla preparada por la familia Mencía Rodríguez.
Jovita, orgulosa con Joarilla, sobre el remolque de la carroza.
Los de Joarilla a la sombra del tractor-carroza.
Carroza-tractor de Villada.
Preparados también para comer a la sombra.
Tras la comida y el descanso, a la sombra de árboles, sombrillas, tractores u otros medios que alivian el calor, tiene lugar otro acto religioso, que no suele faltar en las romerías, y es el rezo del Santo Rosario, ya casi olvidado en la vida diaria del pueblo, pero no en ocasiones como esta. Con ello se vuelven a reunir a los devotos de la Virgen y aprovechan para rezarla de nuevo y hacerle sus peticiones.
Después del Rosario, y en la misma explanada junto al altar, se subastó el Ramo de Roscas, un acto tradicional más de esta Romería, ramo que las mujeres de San Miguel habían preparado con esmero. Con anterioridad se habían vendido las papeletas para la rifa durante varios días por los pueblos de la comarca. En este momento la mano inocente de un niño sacó de la bolsa una papeleta con el número premiado. El ramo, con todas sus roscas, se le adjudicará a aquel que lo tenga.
  El dinero obtenido con la venta de papeletas o números de la rifa se dedicará o ayudará a paliar los gastos que origina la organización de esta fiesta romera, gastos que giran en torno a la Virgen o a su ermita, necesitada con frecuencia de algunas reparaciones.
Con este acto se dio por finalizada la romería del año 2014 a la Virgen del Páramo. Los asistentes, peregrinos o romeros, se despiden entre sí deseándose paz, bienestar y salud para poder verse de nuevo juntos dentro de cuatro años, que es lo establecido en la actualidad, para la celebración una vez más de la Romería.
La Virgen románica, ahora ya llevada en un coche, regresará de nuevo a la iglesia, y allí permanecerá, por motivos de seguridad, pero dentro de la ermita, a la que muchos visitaron en este día, continuará colocada en el pequeño retablo una copia que todos conocen y denominan la Virgen de la Mudarra, también de traza románica, pero no antigua.
Efectivamente, entro en la ermita en la que hay varias personas, me acerco al retablo  y dejo que un lugareño me cuente lo siguiente: “Esta Virgen es la misma y la llamamos así porque la imagen apareció en el pago de Joarilla de las Matas denominado La Mudarra. Y desde allí en un carro de bueyes, de los buenos, las trasladaron hacia San Miguel pero al llegar a este lugar en el que está la ermita lo bueyes no se movieron, ni nadie pudo llevar la imagen a otro lugar, Así que no hubo más remedio que construir aquí la ermita…”
Interior de la ermita.
La Virgen de la Mudarra en su pequeño retablo.
La ermita destaca desde lejos en medio de esta paramera del sur de León. Cerca de ella un pequeño valle y dos lagunas que han dado fama y renombre al lugar desde que se han protegido y cuidado debidamente.
Se la considera patrona de este Paramo leonés y de los pueblos que lo forman entre ellos Joarilla de la Matas, San Miguel de Montañán y Valdespino Vaca. También Vallecillo y Villeza, Castrotierra, Castrovega, Gordaliza del Pino y algunos otros. Todos ellos al sur de la provincia y, aunque olvidados durante algún tiempo, ahora más cerca del progreso y de la cultura, a lo que tienen derecho como los demás.