lunes, 9 de enero de 2017

La imagen de hoy: El burro de Niceto.


Niceto con su burro preparado para pasear tres niños.
Antiguamente había más animales de raza asnal, popularmente llamados burros,  en todos los pueblos. También en Joarilla de las Matas. Y es que este animal, paciente y tranquilo, servía para muchas cosas. En verano para trillar, él solo, o acompañado de otro animal; con él se llevaba la comida a los que estaban en el campo, trabajando durante todo el día; sobre él el dueño visitaba sus tierras, viñedos y demás posesiones a lo largo del año;  con él algunos realizaban viajes a pueblos cercanos;  y también hay que decir, como vemos en la imagen, que el burro servía para pasear a los niños, aunque a veces estuviesen acompañados de personas mayores.
En la imagen vemos a tres niños, seguro que nietos de Niceto, dispuestos a  dar un paseo sobre  el burro de su abuelo. Y seguro que se lo pasaron muy bien. Para ellos no dejaba de ser una diversión o entretenimiento, a falta de caballitos y otros juguetes con ruedas y hasta motorizados, que no se conocían y que tardarían mucho en llegar, como regalo de Reyes, al pueblo.

viernes, 6 de enero de 2017

La imagen de hoy: Poner la lumbre.



Tía Anselma con la canasta llena de paja.
Por los años 50 del siglo pasado, e incluso antes, en los pueblos y no tan pueblos en los que se cultivaban cereales, tras la trilla y obtención del grano, la paja se recogía el pajar, de cual se iba sacando para alimentar  a los animales, junto con el pienso, pero también para uso doméstico como combustible en las cocinas que había, por entonces, en todas las casas. Por eso todas las mañanas una de las primeras tareas, casi siempre de la mujer, era poner la lumbre, fundamentalmente con paja y unos palos que ayudasen a una mejor combustión. Junto a la lumbre se colocaba el pote metálico con agua que estaría caliente durante todo el día. Y también alguno de los pucheros con la comida, sobre todo las legumbres, que se irían cociendo lentamente a lo largo de la mañana.
La lumbre daba calor a la cocina o al lugar en el que estuviera colocada. No lejos de ella solía haber una mesa camilla y alacenas o armarios con los útiles domésticos necesarios.
En esta imagen de Joarilla de las Matas, publicada en el libro Memoria Fotográfica de un Siglo, vemos a la tía Anselma saliendo del pajar con la canasta llena de paja para poner la lumbre en la cocina de su casa.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Retratos Escolares.



Allá por los años 40 y 50 del siglo pasado, e incluso antes, en casi todas las escuelas se hacían retratos  a los alumnos y alumnas. Para ello se colocaba al fondo un mapa y ellos sentados en la mesa o pupitre con un libro en las manos. El uso  del mapa estaba  bastante extendido, de ahí que sean muchas las fotos que lo tienen. Con el paso del tiempo el mapa fue sustituido por una estantería de biblioteca, como se puede ver en algunas imágenes. Los retratos se hacían individualmente, pero también en grupos de dos o tres. Sobre todo solían agruparse, si de trataba de hermanos o parientes. No dejaba de ser  esto un recuerdo familiar, que ocuparía lugar preferente en los domicilios.
Por este tipo de fotos podemos ver y conocer la forma de vestir y de peinarse. También como eran los mapas, los pupitres y otros útiles de la escuela.  En nuestra provincia de León,  como en las demás, habrá muchos retratos escolares antiguos, que nos ayudarán a conocer  aspectos distintos de cada lugar. A ver si podemos ver más retratos escolares de las distintas comarcas leonesas. Estas fotos forman parte del libro Joarilla de las Matas. Memoria Fotográfica de un Siglo que publicamos en el verano del año 2014.


miércoles, 14 de diciembre de 2016

Cesar, alcalde de Joarilla y su familia. Imágenes del Pasado.


Cesar con su mujer en Joarilla.
D. Florencio y su mujer con Benita y otros miembros d la familia.
D. Florencio y su mujer en el corral de su casa de Joarilla.

Entre las muchas fotografías que nos dejaron para la publicación del libro Joarilla de las Matas. Memoria Fotográfica de un Siglo, están estas en las que aparece Cesar, que fue alcalde del pueblo y algunos de sus familiares. La verdad es que, el verlas de nuevo, me han situado y recordado el pasado. Y es que D. Florencio, el padre de Cesar, era el médico de Joarilla y lo fue casi toda su vida profesional. Lo mismo que mi padre que era el practicante y en muchas ocasiones trabajaban o iban a trabajar juntos a las casas del pueblo o de los otros pueblos del Ayuntamiento, Valdespino Vaca y San Miguel de Montañán. Y lo solían hacer casi siempre andando, a no ser que hubiese alguna urgencia y el que les avisaba les llevaba en algún tipo de vehículo.
Cuando alguien enfermaba allí estaba rápidamente D. Florencio para atenderle y si era necesario algún tipo de cura o inyecciones al poco tiempo acudía el practicante. Y al día siguiente y los demás días, hasta su curación, la visita era como obligada por parte de ambos. Solo cuando ya estaba bien dejaban de visitarlo. Eso era ser de verdad médico de cabecera o de familia. Toda la gente estaba contenta con su médico y practicante. Ahora toda ya ha cambiado y son más las exigencias y también las quejas si faltan las atenciones. Pero es que el médico y el practicante vivían en el pueblo y convivían con los vecinos, para bien y para mal.
Al tener tres pueblos, los que forman el Ayuntamiento, todos los días o casi todos tenían que hacer el recorrido de uno a otro, para atender o visitar a los enfermos. Y casi siempre lo hacían  a pie, como si de un paseo diario se tratase. Tampoco están muy distantes los tres pueblos entre sí. Recuerdo que mi padre tuvo una bicicleta de las de barra y más adelante y durante un tiempo una moro GAC. Por último, ya mayor, ni moto ni bicicleta, todo el recorrido lo hacía a pie.
Cesar, uno de los hijos de D. Florencio, regresó al pueblo, ya casado, después de algunos años fuera. Y llegó a ser alcalde del Ayuntamiento. Se preocupaba de que las cosas estuviesen bien, incluso fomentó el deporte del futbol, de ahí que aparezca en alguna foto junto al equipo de Joarilla, en el que también está Raúl el árbitro y algunos jugadores suplentes.
Cesar cuando era alcalde de Joarilla, con el equipo de futbol y el árbitro Raúl.
Niños y jóvenes afiicionados al futbol en la eras de Joarilla de las Matas.



lunes, 3 de octubre de 2016

La imagen de hoy: La Pala.



Se trata de un grupo de trabajadores que están descansando unos momentos de su tarea, consistente  en recoger piedra para preparar un camino o carretera. Trabajo que tenían que hacer a mano, o agrupar con ayuda de un rastrillo, y recoger con palas. Y es que su pueblo está dentro de la paramera del sur de León, muy cerca de la tierra de campos, o de los campos de tierra, en donde las piedras escasean, aunque sí las haya y de los más variados tamaños.
Aprovechan la hora del descanso para comer el bocadillo, o lo que cada uno llevase de casa en su fiambrera. Lo que no les falta es la botella o la bota de vino, seguro que el clarete leonés, que se elabora con gusto en el pueblo.
Variedad de expresiones en sus rostros, atentos casi todos al fotógrafo y variedad en su forma de vestir y de calzar. Muchos cubren su cabeza con boina negra, muy al uso en aquellos años. Y a todos se les ve disfrutando del descanso. Pero la pala que han colocado delante de ellos no está abandonada sino a la espera de volver a la tarea.
El fondo del cuadro es una pared de tapial de una nave o corral cercano al pueblo y con puerta trasera de dos hojas, para uso de carros y ganados. Por aquellos años, década de 1960, apenas se contaba con otro tipo de maquinaria agrícola. El trabajo de hombre era fundamental y necesario para todo. Y en este caso mucho más, pues era la única forma de contar con camino o carretera, no de tierra, sino de piedra.
Trabajadores de Joarilla recogiendo piedra para un camino o carretera.

sábado, 13 de agosto de 2016

Imagenes del pasado: El Caño 4.

Con anterioridad ya he publicado algunas entradas más en este blog con imágenes del caño de la Plaza Mayor. Por otra parte también en el libro Memoria Fotográfica de un Siglo hay algunas imágenes del mismo. Y es que era uno de los lugares más frecuentados del pueblo. Y no sólo, por el agua tan agradable que salía por sus tres chorros, sino también por estar en la plaza Mayor, lugar de reunión, descanso y paseo para muchas personas. Alrededer del caño estaban los poyos o asientos de piedra y cemento que eran ocupados mientras se llenaban los cacharros de agua: botijo, cántaro, caldero, etc.
El lugar se cuidaba porque hacía un buen servicio al pueblo, ya que era a donde todos se suministraban del agua para beber y para preparar las comida. E incluso se llevaba para los animales, sobre todo las gallinas. 
Con el tiempo el caño fue a menos, tanto el manantial, como su constucción. Y se fue deteriorando hasta que llegó el momento de su abandono. Fue en los años en que comenzó a instalarse agua corriente ya en las casas, incluso de los pequeños pueblos. Se construyó el depósoto cerca de las Eras y se solucionó el problema del abastecimiento tanto para las casas, como para la cuadras de los animales, bodegas y otros lugares en los que se utilizaba.   
He aquí las últimas imágenes sobre el Caño que habái hace ya años en la Plaza de Joarilla.
Maribel y Ana Belén en la plaza, al lado del caño.
Vicente en su caballo junto al caño.