jueves, 16 de agosto de 2012

Riego de la Vega. Exposición de Fotos Antiguas.


Cartel que anunaciaba la exposición.

Carro tirado por vacas, cargado de leña.

Hace unos días me acerqué a Riego de la Vega, un pequeño pueblo cerca de La Bañeza para ver una exposición de fotografías antiguas, titulada, con acierto, “Riego en la Memoria”. La mayor parte de ellas son de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Todas ellas son recuerdos del pasado, de la vida, trabajos, oficios, costumbres y diversiones de los vecinos en aquellos años.
La verdad es que las imágenes sirven para recordar también el pasado de Joarilla, pues, con excepción de los protagonistas, todo lo demás es muy semejante.  De ahí que haya querido publicarlo una entrada en este blog, http:// trébanodejoarilla.blogspot.com, aunque también lo haga en el de Patrimonio Popular. http://epmencia.blogspot.com
Los de Riego han querido adentrase en el pasado y lo han hecho con imágenes del pueblo, de sus vecinos y vecinas, de su vida religiosa, de sus trabajos,  a veces llenos de dificultades y problemas , y también de sus  entretenimientos y diversiones…

Las niñas con las niñas...


Aquí, niñas y niños con su maestra.
El sacerdote con los niños que hicieron la Primera Comunión aquel año.
Uno de los varios paneles con retratos.
Retrato propio de la Escuela, con el mapa de fondo.
Grupo de personas mayores, algunas con cacha y cigarro en la boca.

Las autoridades, civiles y eclesiásticas, en un día festivo.
 


La mula, o el macho, comiendo mies en la era, antes de comenzar la trilla.
El trabajo con la aventadora.
La tarea de barrer con las escobas artesanas.

También en el campo o en la era se comían sopas en tartera de barro, a la hora del desayuno.
Pareja de vacas atadas al yugo, con unas llamativas melenas. Niños y padres disfrutan al ser retratados.
Cinco en una vespa. Al niño casi no se le ve.
Herrando una vaca en el potro del pueblo.
La procesión, el día de la fiesta, pasando bajo el pendon del Concejo.
Un recuerdo para el molino que había y que ya ha desaparecido.
La ermita.

Invito a jóvenes y mayores,  a que visiten el blog y vean las imágenes que, aunque sean de otra localidad, les recordarán también el pasado del pueblo, al menos en algunos aspectos. Y si alguno de los visitantes dispone de fotos antiguas de Joarilla, puede enviármelas para publicarlas y comentarlas también en el blog.
Hay que agradecer a los organizadores el trabajo realizado en la recuperación de las imágenes y la preparación de la exposición, así como las facilidades dadas a todos los visitantes.

jueves, 2 de agosto de 2012

Recuerdos del ayer: La llegada del Fresquero.


Varios días a la semana llegaba a Joarilla procedente de Sahagún el fresquero. Y lo hacía en bicicleta, con la caja del pescado en el portaequipajes de la misma. Se trataba de una caja de madera, con tablas y de abertura fácil. Dentro de ella el pescado de ese día entre abundante hielo, para su conservación y mejor venta: chicharros, sardinas y sable eran los más corrientes y los que más se vendían. A veces aparecía entre el hielo alguna merluza o congrio, que, en muchos casos, eran encargos concretos para alguna familia con más posibilidades económicas, que no gastronómicas. Las cajas no eran muy grandes, lo suficiente para su transporte en bicicleta desde la estación del norte en Sahagún hasta el pueblo al que ese día le tocase ir, pues no siempre iba al mismo. Había que atender a la clientela.
El pescado llegaba a Sahagún, muy de mañana, en un tren de mercancías procedente de Asturias o Galicia. Allí le esperaban los fresqueros que cogían sus cajas y se distribuían por toda la comarca. Pero no a todos los pueblos, ni todos los días, llegaba el fresco, así se decía del pescado. Por eso la venta no era difícil, ni tampoco cara, pues las especies que se vendía eran de las más baratas.
Al llegar a la plaza el fresquero tocaba la corneta y rápidamente se corría la voz entre los vecinos: “Ya ha llegado el fresco” se decía. O “el fresquero está en la calle del Puente, en casa de la señora Ramona” etc. Y es que también, al pasar por las calles, gritaba: “el fresco, tengo sardinas, chicharros,…” Incluso llamaba en algunas puertas, cuyos dueños eran clientes fijos.
Y todo esto al amanecer el día, para que el frescor mañanero contribuyese a que el hielo aguantase un poco más los calores que se avecinaban. De otra forma, si ya no había hielo, el producto tenía peor venta y las moscas y otros insectos podían merodear en su entorno. Pero lo normal era que vendiese la caja entera en cada pueblo, al que le tocaba ir. Así podía regresar a Sahagún con su bicicleta, libre de cargas y de pesos, y además con el dinero de la venta, con el que, además de poder vivir, seguiría comprando  la caja y vendiendo el pescado cada día. 



 Bicicleta como la que utilizaba el fresquero, con portaequipajes, para transportar la caja de pescado. (Fotos de la web: www.todocolección.net).



Portaequipajes de una vieja  biciclceta.
Las cajas con el pescado con hielo eran semejnates a estas.

Este era el oficio y forma de  vivir del Fresquero, o Pescadero, que algunos días de la semana con su bicicleta y la caja de pescado llegaba hasta Joarilla. Lo conocí también motorizado, con la antigua moto Guzzi, modelo Hispania, en la que podía transportar hasta dos o tres cajas de pescado y recorrer más pueblos. Sus  herederos lo hicieron después ya en una pequeña furgoneta, hasta que, finalmente, se establecieron, con pescadería, en Sahagún, desde donde podían atender, al mismo tiempo, a los pueblos de la comarca, aunque de otra manera, más cómoda, y más de acuerdo con el progreso y los avances tecnológicos: vehículos, cámara frigorífica, etc.
Y es que, antiguamente, los trabajos y dificultades en cualquiera de los oficios eran mucho mayores. Pero con el paso del tiempo y con una mejor educación y preparación, llegó el progreso y con él  también una mejor forma de vida para las personas.


martes, 31 de julio de 2012

Joarilla: Hábitat natural de la avutarda.



Ruta de la Avutarda.

Campo de trigo con amapolas.
La laguna de El Rebollar rodeada de campos de cereales.
Una bandada de avutardas volando, cerca de El Rebollar.

En un folleto, editado hace más de diez años, por la Diputación de León, ilustrado con fotografías de Imagen MAS, y texto de Pedro García Trapiello, se informa sobre varias rutas turísticas por la comarca de Sahagún, entre ellas la Ruta de la Avutarda, que al  llegar a los campos de Joarilla, extensos, secos, con algunos valles, laderas y poca arboleda, se los considera hábitat natural de la Avutarda, lugar apropiado para la vida, estancia y reproducción para esta ave, grande, lenta, y bella.     
La Ruta que así denominan parte de Sahagún y pasa por algunos pueblos, que se encuentran en el Camino de Santiago: Calzadilla de los Hermanillos, Bercianos del Real Camino y El Burgo Ranero, en los que, además de pasear por sus campos, siempre alguien o algo nos recordará el peregrinaje. Desde el Burgo, y después de pasar por Las Grañeras, se llega a los campos  cerealistas de Vallecillo, y se pasa también por Villeza y San Miguel de Montañán antes de llegar a Joarilla.
Joarilla dispone de una antigua término denominado La Dehesa, en la que todavía quedan como testimonio algunas encinas. Hay varios valles con fuente que ayuda a mantener el humedal y algunas lagunas en la zona, como la de El Rebollar, en la que no falta el agua, por mucha que sea la sequía. Esto y sus tierras sembradas cada año de cereales y legumbres hacen que la Avutarda pueda vivir a sus anchas y mantenerse en el lugar o en las cercanías. Además es respetada por cazadores y no cazadores, pues valoran su belleza y singularidad.
Desde esta paramera de Joarilla, y tras ver y admirar a las avutardas, se inicia el retorno de la ruta, de nuevo hasta Sahagún, no sin antes pasar por algunos pueblos de campos, sembrados, o  con un paisaje rastrojero y adehesado, que se encuentran a uno y otro lado del río Cea:  Valdespino Vaca y Valdelaguna, por un lado, y los Melgares, de Arriba y de Abajo, Arenillas, Galleguillos y San Pedro de Dueñas, por el otro. En todos ellos también podremos ver y admirar, además de las aves, su paisaje y arquitectura.
La avutarda.

domingo, 29 de julio de 2012

Niños de Joarilla con su maestro


Niños con su maestro.


En esta antigua foto, de principios del siglo XX, vemos retratados los niños  de la escuela de Joarilla con su maestro. Solamente niños, pues las niñas seguramente que estaban en otro lugar con su maestra. Casi todos visten blusón, seguro que de confección familiar, a cargo de las  madres o abuelas, aprovechando cualquier tela, aunque fuese distinta en calidad y en color. Sólo unos pocos se han puesto el traje para la foto, traje de marinero, o de aquellos que se usaba de niños el día de la Primera Comunión. Apenas podemos apreciar sus zapatos o zapatillas, pero sí vemos que los que están sentados en la primera fila llevan botas bajas o altas.
Todos o casi todos tienen el mismo, o parecido, corte de pelo, y en su cuello muchos  llevan un pañuelo, e incluso su maestro, que lo ha preferido  a la corbata. Los pañuelos, estén bien o mal colocados, contribuyen al ornato de su forma de vestir y no deja de ser novedoso.
Los más pequeños están sentados sobre el suelo en la primera fila. Los demás de pie, colocados sobre bancos, o en una escalera. Y se encuentran seguramente en la pared de la escuela, junto a una de las ventanas enrejadas del edificio.
Están serios y expectantes, con su mirada fija, esperando ser retratados por alguna de aquellas cámaras oscuras y de cajón que se utilizarían en aquellos años.
Por el color que tiene, como que la fotografía estuviese virada, pero tal vez sea debido al paso del tiempo, lo mismo que el deterioro de la misma en algunas partes.
La imagen, con más de 100 años,  no deja de ser un buen testimonio del pasado de Joarilla, que sirve para recordar la antigua escuela, a sus maestros, y sobre todo a los niños de aquel año. Seguramente que ninguno de ellos vive ya, pero sí puede vivir alguno de sus descendientes, aunque también con bastante edad. Sería curioso reconocer a algunos y comparar imágenes del pasado  con el presente.  
(La fotografía está tomada de la "Breve Historia de Joarilla", editada en CD por Luis Miguel Bajo. Título: Los niños de la Escuela de Joarilla con su maestro, en el año 1900)

miércoles, 25 de julio de 2012

Sahagún: La Peregrina, un Centro de Documentación e Interpretación del Camino de Santiago.



Con la restauración del convento de san Francisco, que todos conocemos como La Peregrina, tanto su iglesia, como el claustro, y la construcción de un nuevo local, se ha conseguido poder disponer de un amplio espacio para uso cultural, en el que se pueda llevar a cabo y cumplir con la idea propuesta de convertir dicho lugar en un Centro de Documentación e Interpretación del Camino de Santiago. El Centro podrá disponer de biblioteca, y en él se podrán realizar diversas actividades como congresos, cursos, conferencias,  exposiciones, etc.
Todo ello contribuiría a promocionar, aún más, a Sahagún, hito importante en el Camino de Santiago,  y también favorecería a los pueblos de una comarca, que, por encontrase al sur de la capital y provincia estuvo durante mucho tiempo olvidada, y sin el progreso debido en muchos  aspectos, entre ellos las infraestructuras viarias.
 Sahagún es y debe seguir siendo uno de lugares más atractivos del Camino Jacobeo. Y el atractivo para ello tiene que ser, en gran parte, cultural y turístico, pues dispone de varios  monumentos artísticos y, a partir de ahora de La Peregrina, recientemente restaurada, y el Centro de Interpretación previsto.
Los diversos espacios: iglesia, coro, pasillos, etc., que ocupará el Centro están a la espera de las   imágenes, restos arqueológicos, documentos y libros para su futura biblioteca, y otros  objetos relacionados con el Camino y el Peregrinaje.
Interior de la iglesia preparado para ser musealizado.
Una de los espacios que da a la nave central.
Otro espacio preparado para colocar  piezas de museo.
Vitrinas detrás del coro de la iglesia para albergar obejtos y documentos.

De momento la sala adjunta a la recepción cuenta ya con una exposición de maquetas de las iglesias de Sahagún, y de lo que queda y fue su antiguo monasterio.

Sala de exposiciones a la entrada, con pequeñas maquetas de antiguos edificios de Sahagún.
La Peregrina.

Así ha reflejado el autor el antiguo Monasterio.
San Tirso.
Lo que queda del antiguo monasterio.

Al encontrarse la Peregrina en lugar elevado, desde el pasillo por el que se accede al coro de la iglesia se puede contemplar una parte de la villa-ciudad de Sahagún, torres, casas, calles, etc.,   y también una parte de su comarca, la que está hacia el noroeste, arboleda que sigue el curso del río Cea, campos sembrados,  montes de encinas y alguno de los pueblos cercanos.   

Vista general. Torres y espadañas.
Parte de la ciudad de Sahagún.
Al fondo campos de la paramera cercana a la ciudad.


sábado, 21 de julio de 2012

De Joarilla a Sahagún2: La Peregrina.


El Santuario de La Peregrina, después de la restauración realizada.
Viajar de Joarilla a Sahagún para ver y visitar La Peregrina merece la pena, y ahora más que nunca, después de la restauración que se ha realizado en estos últimos años, tanto en la iglesia, como en lo que quedaba del antiguo convento de san Francisco.
Sahagún con el rey Alfonso VI comenzó a ser un lugar importante y destacado en la peregrinación a Santiago. La importancia y poderío de su antiguo monasterio de san Benito fue clave en la evolución y desarrollo de la  villa, y también del concejo.
En el año 1255 llega la orden mendicante de san Francisco, que tras establecerse en otros lugares, próximos a la ciudad, por fin lo hacen en éste,  en el año 1260. Primero se construye la iglesia y luego el convento. El edificio, de ladrillo principalmente, sufrió a lo largo de los siglos muchos añadidos y modificaciones, y hasta cierto abandono, que trajo consigo su deterioro y destrucción en parte.
La restauración del interior de su iglesia, con los distintos espacios o capillas, y la restauración y recuperación, en la medida de lo posible, del claustro y de sus dependencias, han hecho que Sahagún pueda contar con un edificio digno, que será visitado por numerosas personas, amantes de la historia y del patrimonio local.
Pero además será visitado por los muchos peregrinos que cada día pasan por allí en su caminar hacia Santiago. Y es que el edificio rehabilitado será también Centro de Documentación e Interpretación  del Camino de Santiago, a su paso por la ciudad. De hecho ya cuentan con algunos documentos, restos arqueológicos e  imágenes, en relación con el Camino. 


Parte delantera de la iglesia.
Parte posterior de la iglesia, con el coro al fondo.
Arco y puerta de acceso a la capilla de Sandoval o de las yeserías.
Decoración en una esquina de la capilla.
Yeserías en uno de los muros.
Espacio libre dentro de la iglesia, antigua capilla lateral. 
Ábside de la iglesia, tras la restauración.
Claustro y dependencias del antiguo convento.
Más restos de las antiguas dependencias. Al fondo la chimenea de la bodega y en primer término el pozo.
El pozo del convento.
Las dos espadaña que tiene la iglesia, una de ellas con campana.



Y una de las imágenes de más valor, antigüedad y belleza es, precisamente la de La Peregrina. Así se la ha conocido y denominado siempre por los vecinos de Sahagún, los comarcanos y los no comarcanos. Pero nos referíamos casi siempre, más a la iglesia que a la imagen. Visitar La Peregrina era acercarnos al santuario e iglesia que había a las afueras de la ciudad. Dentro, en la capilla central, veíamos la imagen, que después se trasladó al convento de las Madres Benedictinas.


La Peregrina presidiendo el presbiterio de la iglesia.
Imagen de La Peregrina de Sahagún

Es una imagen de madera policromada y de las de vestir. Obra de Luisa Roldán, escultora de cámara de los reyes Carlos II y Felipe V.  Fue adquirida en Sevilla en el año 1687 por un rico mercader de Sahagún. “La Roldana”, como se la denomina por algunos, llegó a su sede facundina, procedente de Medina de Rioseco, el 2 de julio de 1688, traída por hermanos franciscanos y numerosos peregrinos. Fue solemnemente entronizada como Ntra. Sra. del Refugio, aunque en la ciudad se la veneró siempre como Virgen Peregrina.
La devoción a la Virgen fue en aumento de tal manera que  en 1758 fue instituida como Patrona de Sahagún por la Sagrada Congregación de Ritos. Los franciscanos consiguieron que fuese venerada, a lo largo de los siglos, no sólo por aristócratas, príncipes y reyes de España, sino también de otros continentes.